10 años… más cerca que nunca

5 09 2007

Hoy es un día alegre para los que tenemos devoción por la Madre Teresa de Calcuta. Hoy se cumplen 10 años desde que subió al Cielo para, después de una vida de entrega total durante 87 años, unas merecidas vacaciones eternas con Dios. Desde allí nos cuida tanto o más que si estuviera todavía en este mundo.

 Lo único que puedo hacer desde aquí es darle gracias a Dios y a ella por el ejemplo que nos dio, rezarle para que interceda por todos nosotros y animaros a que participéis en la Sta. Misa de acción de gracias que se celebrará en cada una de las casas de las Misioneras de la Caridad alrededor del mundo. En Madrid será hoy, a las 19:30, en el hogar que tienen las “sisters” en Ermita del Santo, 46. Esquina calle Sepúlveda.

 Bueno, y también puede ser un buen momento para decidirse a colaborar con las monjas ayudando a los más necesitados. Si queréis información de cómo ayudar, a dónde acudir y demás, podéis visitar www.colaboradores.org o preguntarme a mí en los comentarios a esta entrada. Animaos, que hay muchos pobres que necesitan de amor y cariño. Seguro que si tú estuvieras en su situación lo agradecerías infinitamente. ¿No crees que tienes mucha suerte por no vivir en esas circunstancias? ¿No crees que puedes ayudarles a ser más felices con tu tiempo? ¡Ánimo!





¡Pero qué envidia! (Sana, por supuesto…)

3 04 2007

Hoy estoy contento. Bueno, la verdad es que suelo estar contento pero hoy especialmente. Y todo por una “tontería” que no me afecta de modo directo pero que me hace mucha ilusión. El domingo salió rumbo a un país cercano una de las personas que más quiero en este mundo y hoy ha despegado hacia Calcuta otro de los más importantes de mi vida (un brazo enorme para ti, hermano). Los dos para dar lo que puedan de sí mismos a los más pobres de entre los pobres con las Misioneras de la Caridad durante una semana una y dos cortos meses -se hace corto, os lo aseguro- el otro. Yo tendré que conformame con intentar ir a sus casas de aquí en España (es lo que tiene ser un -duro- trabajador) aunque es una suerte también inmensa. Y me alegra infinitérrimo, que diría él, por dos motivos: uno porque va y dos, quizá egoístamente, porque tengo algo que ver con que se decidiera a ir. Me alegra mucherrísimo, que también diría ella, porque es una de sus mayores felicidades y porque a Dios le va a ser más fácil susurrarle al oído todo aquello que tenga que decirle y a ella le será más sencillo escucharle. Leer el resto de esta entrada »