Hoy no quiero escribir más porque es un día de luto. Hoy, 11 de septiembre, se cumplen 6 años desde la cruel matanza terrorista en Nueva York por parte de unos fanáticos descompensados intelectualmente, bastardos sin condición. Por culpa del odio fundamentalista terrorista (valga la redundancia) 3.000 personas perdieron la vida y, con ello, cayó la desgracia encima de sus familiares y amigos.
Lamentablemente, en España sufrimos la misma lacra con ETA y quien fuera que asesinó a casi 200 personas en Madrid en 2004. Frente a esa peste luchan muchos valientes en el País Vasco mientras el presidente del Gobierno, su presidente del Gobierno, les vende con cuando se pliega a los designios terroristas por motivos puramente electoralistas. Para él, las vidas sólo valen si le dan votos. Esperemos que rectifique antes de que tengamos que lamentar más desgarramientos y dolores de las víctimas de semejante brutalidad.
Todas las víctimas de la barbarie terrorista, dencansen en la Paz de Dios.