10 años… más cerca que nunca

5 09 2007

Hoy es un día alegre para los que tenemos devoción por la Madre Teresa de Calcuta. Hoy se cumplen 10 años desde que subió al Cielo para, después de una vida de entrega total durante 87 años, unas merecidas vacaciones eternas con Dios. Desde allí nos cuida tanto o más que si estuviera todavía en este mundo.

 Lo único que puedo hacer desde aquí es darle gracias a Dios y a ella por el ejemplo que nos dio, rezarle para que interceda por todos nosotros y animaros a que participéis en la Sta. Misa de acción de gracias que se celebrará en cada una de las casas de las Misioneras de la Caridad alrededor del mundo. En Madrid será hoy, a las 19:30, en el hogar que tienen las “sisters” en Ermita del Santo, 46. Esquina calle Sepúlveda.

 Bueno, y también puede ser un buen momento para decidirse a colaborar con las monjas ayudando a los más necesitados. Si queréis información de cómo ayudar, a dónde acudir y demás, podéis visitar www.colaboradores.org o preguntarme a mí en los comentarios a esta entrada. Animaos, que hay muchos pobres que necesitan de amor y cariño. Seguro que si tú estuvieras en su situación lo agradecerías infinitamente. ¿No crees que tienes mucha suerte por no vivir en esas circunstancias? ¿No crees que puedes ayudarles a ser más felices con tu tiempo? ¡Ánimo!





La crisis de fe de la Madre Teresa

28 08 2007

Menudo revuelo se ha montado con el libro que va a publicar un Misionero de la Caridad, el padre Brian Kolodiejchuk, que además se encarga de recibir el material de apoyo para que se demuestre que la Madre Teresa es santa. Y más de uno pensará, “menudo hijo de la Madre Teresa y de la Iglesia este Kololoquesea Leer el resto de esta entrada »





Duele, pero cabrea.

4 04 2007

Pues no, la verdad, no soy un ultracatólico y un radical. ¡Ya me gustaría! Esos adjetivos, ataques lanzados también por muchos que dicen ser fieles al “verdadero” Jesús, son los que más me gustaría que me aplicaran. Ojalá llegue a ser algún día un ultracatólico, vamos, lo que viene siendo muy, muy, muy, muy católico o más. Eso significaría que sigo a Cristo de muy cerquita, oyendo siempre lo que me dice y haciéndole caso sin fallar ni en lo más mínimo. Pero va a ser que no. Uno es débil y, lo mucho que puede hacer, es intentarlo con la ayuda de la Gracia. Y en esas estamos, tan contentos de que Él nunca me retire la mano cada vez que la necesito para levantarme.

Y esto, ¿a qué viene? Pues a que está poniéndose de moda el criticar a la Iglesia del modo más repugnante, utilizando a los más desfavorecidos para el propio provecho: que si no está cerca de los más necesitados, que si es colaboradora y refugio del capitalismo más radical, que si está alejada del pueblo… Vamos, hablando en plata, chorradas de un calibre del 15 y porque no me quedan del 20, señora. La gota que ha colmado el vaso de estos verdaderosdiscipulosdeJesúsamigosdelospobres ha sido la decisión del Arzobispado de Madrid de convertir en un centro de Cáritas la parroquia de Entrevías San Carlos Borromeo, en Madrid. Otro día analizaremos este caso con más detenimiento, que tiene miga. Y es una miga dolorosa. Ahora ciñámonos a la arisca moda de la crítica repugnante y cobarde de algunos. Leer el resto de esta entrada »





¡Pero qué envidia! (Sana, por supuesto…)

3 04 2007

Hoy estoy contento. Bueno, la verdad es que suelo estar contento pero hoy especialmente. Y todo por una “tontería” que no me afecta de modo directo pero que me hace mucha ilusión. El domingo salió rumbo a un país cercano una de las personas que más quiero en este mundo y hoy ha despegado hacia Calcuta otro de los más importantes de mi vida (un brazo enorme para ti, hermano). Los dos para dar lo que puedan de sí mismos a los más pobres de entre los pobres con las Misioneras de la Caridad durante una semana una y dos cortos meses -se hace corto, os lo aseguro- el otro. Yo tendré que conformame con intentar ir a sus casas de aquí en España (es lo que tiene ser un -duro- trabajador) aunque es una suerte también inmensa. Y me alegra infinitérrimo, que diría él, por dos motivos: uno porque va y dos, quizá egoístamente, porque tengo algo que ver con que se decidiera a ir. Me alegra mucherrísimo, que también diría ella, porque es una de sus mayores felicidades y porque a Dios le va a ser más fácil susurrarle al oído todo aquello que tenga que decirle y a ella le será más sencillo escucharle. Leer el resto de esta entrada »





Dos grandes pequeños

1 04 2007

El mejor comienzo que puedo darle a este blog humilde no es otro que encomendarlo a sus dos patrones. No hace falta ser un lince para descubrir que son Juan Pablo II y la Madre Teresa de Calcuta quienes, en mi opinión y quizá por no haber conocido a muchos más, son los dos grandes santos del siglo XX. Dos personalidades contemporáneas que han demostrado al mundo, sumido en uno de los momentos más oscuros de su historia, que el Amor siempre vence. Dos santos que entregaron su vida a Dios en el servicio a los demás en una época que rezuma hipocresía: es la época del bienestar pero del vacío, de la abundancia pero de la tristeza. ¿Qué está pasando?

Así se preguntaba un sacerdote al que aprecio, ¿qué está pasando? Él mismo se respondía como dando el camino a seguir: vamos a pensar. Y es que el mundo de hoy trata de evitar que le demos cuerda a nuestro cerebro y a nuestra alma pero, por una vez y sin que sirva de precedente, vamos a hacerle un corte de manga a ese mundo y tratemos de darle al coco con sinceridad y humildad, dos virtudes de las que el conocimiento va de la mano.

Mi personal devoción a Juan Pablo y a la Madre Teresa tiene su raíz en un cariño especial por lo que los dos han obrado en mí. Uno mientras todavía estaba entre nosotros, la otra ya desde el Cielo con su legado. No será de extrañar que utilice con frecuencia citas suyas. A mí me cambiaron la vida. Ojalá puedan cambiársela a alguien más.

Con esto conectamos con el título del blog. Proviene de una frase de la Madre Teresa que decía: “Sé bien y lo saben cada una de mis hermanas, que lo que realizamos es menos que una gota en el océano. Pero si la gota le faltase, el océano carecería de algo“. Ella lo decía de su gran labor con los más pobres entre los pobres, yo sólo puedo aplicarlo este blog si pudiera hacer algún bien. Si cada uno de los que leemos esto pusiéramos una gota, quizá el océano llegara a desbordarse. ¿No es acaso nuestra la Esperanza?