¿Qué carta esconde el Gobierno?
8 05 2008La Vicepresidenta del Gobierno hizo ayer unas declaraciones en las que afirmaba que el Ejecutivo planteará la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa para asegurar el pluralismo religioso y ”seguir avanzando en la laicidad”. Peligro, peligro.
Vamos por partes. Bien por tener como prioridad un asunto como la Libertad Religiosa, tan violada en nuestra España hoy en día. A ver si es verdad que algún día los creyentes de cualquier confesión podremos expresar nuestra opinión basándonos en nuestra moral y fe sin que sea deslegitimada por tener ese origen. A ver si es verdad porque me temo que es lo contrario tras leer la siguiente intención del Gobierno: “avanzar en la laicidad”.
Empezando por que España no es un país laicista ni tan siquiera laico sino aconfesional (es decir, que el Estado no profesa ninguna religión), me parecería bien que la reforma de la Ley llevara consigo una valoración positiva del hecho religioso porque es innegable que las religiones que no se enfrentan a los derechos humanos, hacen mejor al hombre. Lo malo es que me temo que el Gobierno no va por ahí. El Gobierno va camino de restringir la verdadera Libertad Religiosa, haciendo de los creyentes ciudadanos de segunda por no vivir, a su equivocado juicio, con criterios “racionales”. Claro, los creyentes somos todos unos dementes completamente sin razón ni capacidad de juicio objetivo. Señora de la Vega, que no cuela. Déjenos creer lo que queramos, pensar lo que queramos y vivir conforme a los criterios que queramos y no intente regular y controlar nuestras conciencias. Que nos gusta ser libres, mujer, ¿no se da cuenta?
No sé si creen en Moncloa que los españoles somos estúpidos, ignorantes o que no nos importan nuestros derechos pero lo que continuamente intentan hacernos es como para pensar que se lo creen ciertamente. Sí que es verdad que por culpa del trabajo y la intensidad del día a día es posible que no podamos ser conscientes a veces de lo que hacen aquellos que se creen legitimados para todo pero menos mal que podemos contar con gente como los del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, que nos alertan continuamente de los atropellos que las autoridades perpetran contra los derechos de los ciudadanos en materia de conciencia y religión. Olé por ellos. Y gracias. ¡Viva la Libertad!
La nota de prensa al respecto emitida por el Observatorio podéis leerla aquí.