Aunque las Navidades están próximas y es un momento de alegría, debido a su actualidad, quiero hablar hoy del drama del aborto en España.
Durante el pasado mes, los amantes de la vida nos alegrábamos por el procesamiento del asesino Morín y sus adláteres y el cierre de todos los garitos de la muerte con los que se enriquecía triturando (sí, literalmente, triturando) niños indefensos.