Hoy a las 22:00 Antena 3 emite un burdo panfleto bajo la apariencia de documental en el que, según sus benefactores -benefactores porque levantan mucha pasta con el tema-, se descubren todos los secretos de la tumba hallada de Cristo, en la que también se encuentra la de María Magdalena y la de su hijo común. Ya estamos otra vez con la misma canción. Si es que no se cansan de descubrir tumbas de Jesús y María Magdalena. Otro Código da Vinci para forrarse de pasta. Si fuera por todos los Dans Browns, Jameses Camerons y demás troupe, habrían existido 34 Jesuses de Nazaret y 53 Marías Magdalenas con 67 hijos en común que habrían sido a su vez originarios de 74 dinastías que guardan la sangre real durante 299 generaciones con lo que tienen 3.248.431 descendientes viviendo en 63 países distintos escondidos temerosos de la malvada mano del Vaticano y del Papa viviendo una vida normal pero sabiendo que son herederos de un gran poder, como Supermán. Qué cacao.
Sus autores, entre los que se encuentra un arqueólogo de reconocido prestigio como James Cameron, director de Terminator -esto sí que es irónico-, sostienen que los osarios encontrados son los de Jesús, la Virgen, María Magdalena y el hijo de Jesús y la Magdalena, Judas. Evidentemente, el rollo fílmico es una manipulación histórica y arqueológica bochornosa por la falta de rigor y la abundancia de dólares que le reporta pero, aún así, me resulta curioso que cuelen algo tan poco creíble como que el inexistente hijo de Jesús y María Magdalena se llame como el traidor de Cristo: Judas. No sólo le hace pasar por el mayor sufrimiento que se conoce sino que le pone su nombre a su falso primogénito. Eso, como diría un amigo mío, no es un nombre. Eso es una venganza. Poco debía de querer ese supuesto Jesús a su supuesto hijo. Y como Cristo ama hasta la muerte a todos los hombres, primer argumento para refutar la veracidad del bodrio Cameronense.
En fin, ahora hablando en serio, el descubridor original de la tumba ha afirmado con toda rotundidad que lo que se presenta en la película de ficción en cuestión es falso de toda falsedad y que lo único que se pretende es crear polémica para cubrirse de dólares. Los argumentos los da él y no yo que, como prestigioso arqueólogo y descubridor de la tumba, tiene mucha más autoridad que cualquiera de los productores de la zafiedad que nos presentan. Otros expertos se posicionan en la misma línea.
No creo que merezca la pena comentar más sobre el regalito esotérico de la panda del moco Brown. Sólo quiero recalcar que parece que atacar a Cristo y a su Iglesia da dinero pero el daño que sufren tanto el que ataca como los que hacen caso a tal ataque, no lo merece ¿Es rentable? Puedo asegurar que no. Y si no, al tiempo. Pobres, no saben lo que hacen ni a dónde se dirigen.
Podemos hacer algo para ayudar a que este tipo de diarreas mentales no sigan publicitándose en televisión. Por lo pronto, podemos mandar nuestra queja a Antena 3 desde aquí.