Quedan sólo dos días para las elecciones municipales y autonómicas más decisivas de los últimos años y que serán una antesala -o una premonición- de lo que pasará en las generales del año próximo. Dada la importancia del momento político en el que nos encontramos, me veo en la obligación de dar mi opinión -que es la misma que la de HazteOir.org- sobre las opciones que tenemos los que defendemos unos determinados valores como son la familia, la vida, la educación y la libertad.
Tal y como está la situación política, en España se ven seriamente amenazados esos valores y por tanto merece la pena prestarles atención a la hora de decidir nuestro voto:
- La familia se ve amenazada por la constante aprobación de leyes que la atacan frontalmente -la ley Zerolo del “matrimonio” homosexual, la ley del divorcio express…-. La célula básica de la sociedad, sobre la que se fundamenta la convivencia de los hombres, sufre por culpa de políticas que lo único que pretenden es desnaturalizarla.
- El derecho a la vida va camino de verse también mutilado si nuestros gobernantes siguen su programa político: despenalización de la eutanasia y liberalización del aborto, manipulación de embriones y experimentación con células madre embrionarias… Cabe el consuelo del surgimiento de políticas ciudadanas como la Red Madre, apoyada por diversos Gobiernos Autonómicos del PP si bien es cierto que en sus comunidades se aprueba la PDD, píldora que es abortiva en un alto porcentaje de casos, y que tampoco ponen mucho de su parte para que, al menos, se cumpla la ley del aborto supervisando que sólo se pueda abortar en los tres supuestos despenalizados y evitando el fraude de ley tan flagrante que se está produciendo en España hoy en día. Sólo con esa supervisión se evitaría el 99% de los abortos anuales en España. Casi nada.
- La libertad educativa tiene por delante un importante desafío con el adoctrinamiento ideológico de la asignatura de Zapatero, Educación para la Ciudadanía, si los padres no le ponen remedio acudiendo a la objeción de conciencia como medida de presión para retirar la basura doctrinal de la teoría de género que quieren imponer a nuestros hijos.
- La libertad en España se ve amenazada ahora que ETA se ha fortalecido y se le permite estar presente en las instituciones públicas. La rendición en forma de negociación del Gobierno está permitiendo a los asesinos jugar su partido y, además, ganarlo. El País Vasco y Navarra son don lugares en los que la libertad real no existe ya que aquellos que manifiestan sus ideas contrarias al nacionalismo vasco, son perseguidos y amenazados por los energúmenos batasunos.
Con todas estas consideraciones, creo que tenemos 3 opciones distintas, con matices en alguna de las regiones de España. Son éstas y no en orden de preferencia:
1. Votar un partido minoritario que defienda sin ambages ni dudas esos valores. Son partidos que no llegarán a tener representación en los gobiernos municipales o autonómicos pero que te permiten votar sin la nariz tapada. Es un modo de decir a los partidos mayoritarios que tú votas valores. Y que esos valores son representativos. Tu voto dejará de ir dirigido al mal menor o al voto útil para ir a alguien que realmente te representa. Yo, como HazteOir.org, recomiendo a los madrileños que opten por esta opción en la Alcaldía, máxime teniendo en cuenta la deriva anticristiana de Gallardón. Es un modo de dar un toque al PP para decirle que no queremos que vaya por ese camino sino por el del humanismo cristiano que dicen sus estatutos que defiende.
2. Votar a un partido de los que tienen opciones a tener representación en los gobiernos aunque haya que votar con la nariz un poco tapada. Es la única forma de conseguir que haya un partido más permeable a nuestras ideas aunque no nos identifiquemos del todo con él. Por lo menos nos quitamos de encima a otros que, no sólo no defienden nuestros principios, sino que las atacan sin piedad. Es un modo de ganar tiempo y evitar mucho más ataques a dichos principios.
3. Votar en blanco o nulo. Algo totalmente lícito para aquél que quiera decir a los partidos políticos que no quiere saber nada de ellos porque ninguno le genera confianza.
Pues, una vez vistas estas tres opciones, personalmente concluyo un par de ideas:
- Que no hay que dejar de ir a votar. La abstención no es una opción. Tienes el derecho y el deber de participar en el rumbo de tu sociedad aunque sea para decir que no te gusta el rumbo de ninguno de los que podrían dirigir la política gubernamental. Somos los ciudadanos los que tenemos que decir a dónde queremos ir y para eso tenemos como medio las urnas.
- Que en Navarra, vistas las pretensiones anexionistas de los nacionalistas y la permisividad del PSOE-PSN y del resto de las fuerzas políticas excepto UPN, y sabiendo que Navarra dejaría de ser Navarra para ser parte de un todo inexistente llamado Euskal Herría… yo votaría UPN. También está la opción de CDN pero se corre el riesgo de que no obtengan representación y sería, por tanto, un voto perdido.
- Que en Madrid hay que dar un voto de castigo a Gallardón. Bien sea votando nulo con papeletas como las de la iniciativa GallardónNo.com o dando nuestra confianza a uno de esos partidos minoritarios de los que hablaba antes.
- Que no votaría nunca ni PSOE ni IU ni cualquiera de los partidos nacionalistas. Los nacionalismos siempre han sido insolidarios ya que se basan en la postura del “todo para mí sin importarme los demás”. Algún día hablaré de las raíces del nacionalismo, que dan para mucho. Pueden abrir muchos ojos.
En definitiva, el próximo domingo nos jugamos mucho. No peco de alarmista cuando digo que son unas elecciones clave para el futuro de España. Por eso, por favor, vota en conciencia y con responsabilidad, sin olvidar los valores innegociables para cualquier persona que busque el Bien Común.
Pablo, este post me parece muy bueno. Sí que nos hemos jugao un montón en las elecciones del pasado domingo… nos tachan de alarmistas, pero creo que con solo estudiar un poquito de historia sobre las ideologías y las “hazañas” de los partidos nacionalistas basta para quitarse de encima el “alarmismo”.
La pena es que para votar a un partido como el PP, por ejemplo, ya no hay que taparse un poco la nariz, sino tapar la nariz, vendarse los ojos, taparse los oídos… buff….. está difícil el tema, sí.
Lo de la Educación para la Ciudadanía es una vergüenza, yo no lo sabía bien hasta hace poquito que me metí en la página del Ministerio de Educación, y que no diga Cabrera que eso no tiene nada que ver. Es vergonzoso. Quieren meternos con calzador unas ideas que son muy minoritarias, y a eso yo le llamo actuar de modo dictatorial. Luego hablamos de las dictaduras del comunismo o del fascismo. Esas por lo menos ya sabías a qué atenerte. Aquí nos presentan un embalaje llamado “libertad” y con las ideas que tienes que pensar. De un modo muy sutil están consiguiendo que toda la sociedad comparta modos aberrantes de vida, otros no tan aberrantes pero desde luego nada buenos.
No sé qué haríamos si no tuviéramos la esperanza puesta en otro…dígase en Dios! por que si no.. la primera desesperanzada sería yo, la verdad.
Bueno, Pablo, me ha gustao este pos!
Hola amigo, ¿qué votar? buena pregunta.
Buacando información sobre el tema he encontrado tu blog. Bueno, muy bueno. Quisiera invitarte a participar en eu foro de Debate21 sobre el mismo tema: http://www.debate21.com/foro_5246.html
Saludos y ¡adelante!
Muchas gracias Laura y Raúl por vuestros comentarios. Ojalá pueda servir con lo que hago en la mejora del Bien Común.
Raúl, gracias por la invitación pero, como podrás comprobar con la desactualización del blog, tengo poco tiempo para entrar más a fondo en debates. Ojalá mis obligaciones profesionales y personales me lo permitieran pues me encanta.
De todos modos, voy a hacer un sobreesfuerzo para mantenerlo actualizado lo más posible. No dejes de pasarte por aquí para aportar tus opiniones cuando quieras.
Un abrazo y ¡adelante!